Ha sido muy divertido jugar partidas sin líder en torneo, las cosas se ven de otra forma cuando no tienes un líder que te cubra las espaldas con su capacidad de combate, habilidades/magia y sus órdenes. En las 3 partidas he tenido bastante suerte y mis rivales no demasiada, razón por la que sufrí poca sangre.
Para superar mi adicción a matar sin importar la misión, procure configurar una lista preparada para priorizar el cumplimiento de la misión sobre la matanza indiscriminada. Para ello, mi lista contó con 6 minis, de las cuales 3 estaban montadas a caballo (équite, llanero y amazona). He de decir que temí porque fuera una lista poco numerosa, pero durante las partidas me sentí bastante cómodo.
La primera partida contra Erebus, que contaba con Satanor en sus filas, me favoreció la misión (las reliquias), que me permitió desplegar a la amazona y al équite relativamente cerca de el con la obvia intención de anularle (ya fuera entretiene o eliminándole). El équite fue a por un lacero que le protegía, permitiendo a la mercenaria cargar contra el avatar (que en su ronda había hecho 4 heridas a la amazona) y hacerle la friolera de 6 heridas. El resto se me hizo fácil una vez eliminado Satanor, aunque la amazona murió. Finalmente el tesoro cayó en una zona no conquistada, pero pude llevarme un 4-0.
En la siguiente partida contra Inferno (cruzar las líneas enemigas), dada la estrechez del campo, dependía de abrir hueco para pasar con las tropas más caras (y rápidas). La suerte volvió a estar de mi lado a pesar de que tuve que defenderme en el sitio durante las primeras rondas. Una vez eliminado el esbirro (entre el équite y los próximos), pude abrirme paso quitando de mi camino a los que se oponían. El explorador hizo su trabajo al retener lo suficiente a un vehemente para que en mi última ronda le eliminarse con uno de los próximos. Finalmente gane 5-0 gracias a que crucé a la mini apuntada (el llanero) y sólo sufrí la baja del heroico explorador.
En la última partida con Arganos (encontronazo), la movilidad extra frente a sus mercenarios ayudó a combatir donde más me interesaba. Su primera ronda tras gastar la mia posicionándome para un posible ataque en el segundo turno fue tratar de derribar a un próximo a disparos sin éxito, aunque si le cayeron sus 2 o 3 heridas. El segundo turno gané la iniciativa, lo que estropeaba los planes de Arganos, así que ataqué con la mayor precisión posible. Para neutralizar su ataque fui a por su bárbara, pero para ello tenía que matar a la Recaudadora que la protegía a 1 escasa pulgada. La misión fue un éxito, y a partir de ahí la batalla se convirtió en una masacre fruto de la buena suerte mia y mala de Arganos. La partida acabó 4-0.
Ninguno de mis rivales cometió errores por lo que he visto, pero los dados son aleatorios, y a veces nos tratan bien y otras te maltratan hasta que no queda nada de ti

. Quizás este es el problema de jugar sin líder, pero también es el encanto, pues debes aprender a valorar las tropas a la hora de moverse lejos del líder en batallas más grandes..
Para acabar, me alegro de haber visto sangre nueva, y ojalá veamos más en el futuro

(y por supuesto seguir viendo a los que ya tengo más vistos que mis propias manos. Estoy ansiosos por saber cuando sera el siguiente open y a cuantos puntos (¡sino impugno!

).